Andreu Orientador

← Todos los episodios

Episodio 9 · · 00:11:59

E9. Arrancando el curso académico

Empezar bien el curso va más allá de la motivación de los primeros días. Comparto cinco claves para construir hábitos de estudio, afrontar las dificultades y revisar tus decisiones con criterio. Una reflexión sobre la constancia y la forma de trabajar que desarrollas mientras estudias y que también te acompañará en tu futuro profesional.

Transcripción

Bienvenido/a a El mejor en lo tuyo.

Un podcast sobre orientación profesional, desarrollo de carrera y autoconocimiento. Un espacio para descubrir aquello que se te da bien y convertirlo en una carrera con sentido para ti.

Aquí encontrarás ideas y herramientas para explorar, aprender, tomar decisiones y construir —o reinventar— tu camino profesional.

Este episodio está dirigido especialmente a quienes todavía están en una etapa académica, Aunque si no es tu caso, seguramente también puedes reconocer estas ideas en tu trabajo o en aspectos de tu vida personal.

Comienza una nueva etapa y, de nuevo, me maravillan las personas que

arrancando el curso tienen una forma de actuar que merece ser reconocida y no diría que copiada pero sí puede ser una buena referencia.

Son personas que tienen dudas pero saben qué hacer con ellas.

Son los mejores en lo suyo arrancando el curso acdémico

TE VOY A DAR 5 PUNTOS QUE DESCRIBEN A LOS MEJORES ARRANCANDO EL CURSO.

1. NO DEPENDES DE LA MOTIVACIÓN: TIENES UN SISTEMA

A principio de curso, todos estamos motivados.

Pasados los primeros dias de ilusión, destacan quienes saben

cuánto tiempo quieres y pueden dedicar fuera de clase. No improvisan cada semana. No piensan solo en las horas que te gustaría estudiar ni en las que dedicarás cuando lleguen los exámenes.

Organizan y Reservan tiempo real en tu agenda.Desde el dia 1.

El truco para poner en marcha el plan:

En Hábitos atómicos, James Clear plantea una idea que tú ya estás aplicando:

los objetivos marcan la dirección, pero son los sistemas los que permiten avanzar.

Aprobar es un objetivo.

Tu sistema consiste en decidir cuándo, dónde y cómo estudias, incluso los días en los que no te apetece.

Tampoco necesitas una transformación espectacular. Confían en un hábito pequeño que puedes repetir sin esfuerzo. Revisan los apuntes durante diez minutos al volver de clase.

Dejan preparado el material la noche anterior.

Reservan dos bloques concretos de estudio cada semana.

Incluso apilan un hábito sobre otro que ya existe:

al terminar la última clase vas a la biblioteca durante media hora.

después de comer repasas lo visto por la mañana;

La señal es clara y así tienes que negociar menos contigo mismo.

Cada repetición es un pequeño paso hacia la persona en la que quieres convertirte.

No estudias solamente para aprobar.

Estás construyendo la identidad de alguien que cumple, pregunta, practica y no deja que todo se acumule.

Tu rutina no está diseñada solo para tu versión motivada de septiembre. También funciona para tu versión cansada de noviembre. Y ahí está una de tus grandes ventajas.

TIENES UN SISTEMA QUE FUNCIONA.

2. ENTIENDEN LA DIFICULTAD

Llega la primera asignatura que se atraganta. La primera mala nota. Algo que no entiendes mientras parece que los demás sí.

Ahí eres admirable. No conviertes automáticamente esa dificultad en una sentencia sobre tu capacidad.

Dudas, observas qué ha fallado...

Ajustas la forma de estudiar.

Preguntas.

Practicas.

Buscas ayuda.

.

Aquí encaja el concepto de flow de Mihály Csíkszentmihályi.

Simplificándolo mucho:

cuando el reto está muy por debajo de nuestra capacidad, nos aburrimos. Cuando está muy por encima, podemos sentir ansiedad o frustración. Entre ambos extremos existe una zona en la que el desafío exige lo mejor de nosotros, pero todavía podemos afrontarlo.

Tú vas acercándote progresivamente a esa zona.

Por eso, cuando algo te cuesta, no huyes a la primera. Sabes que quizá estás trabajando, por primera vez, cerca del límite de tu capacidad.

Ser bueno en lo tuyo no consiste en buscar permanentemente aquello que se te da fácil. Tú también estás aprendiendo a convivir con la dificultad.

3. NO NECESITAN QUE TODO TE GUSTE

El camino que han elegido les interesa y, aun así, aceptas que habrá temas que no te gusten. Trabajos que te parezcan absurdos. Profesores con los que no conectes. Contenidos cuya utilidad todavía no entiendas.

Sabes que ninguna profesión está compuesta únicamente por aquello que nos apasiona. También cuando empieces a trabajar habrá tareas necesarias que no elegirías por placer.

Y tú estás desarrollando una cualidad profesional muy valiosa: haces bien algunas cosas aunque no te apetezca hacerlas.

4.. SABES DISTINGUIR LA CONSTANCIA DE LA CABEZONERÍA

Ser constante no significa aguantar porque sí. Y tú lo sabes.

Distingues entre atravesar una etapa difícil y descubrir que has elegido un camino que no quieres recorrer. No tomas una decisión importante en mitad del enfado provocado por una mala nota.

Te haces buenas preguntas:

¿no me gusta porque todavía no soy bueno?

¿No me gusta porque exige un esfuerzo al que no estaba acostumbrado?

¿O cuanto más conozco esta profesión, menos quiero dedicarme a ella?

Si decides cambiar de dirección, será una decisión reflexionada. No una huida ante la primera dificultad.

También eso es arrancar bien un curso: comprometerte con el camino sin renunciar a pensar si ese camino sigue teniendo sentido para ti.

5. ESTÁN CONSTRUYENDO UNA FORMA DE TRABAJAR

empiezas ahora la universidad o un Grado Superior, y ya sabes qué vas a estar haciendo 6 meses después.

Sigues yendo a clase cuando ya no existe la novedad.

Preguntas cuando no entiendes.

Has aprendido a organizarte.

Soportas también la parte aburrida. Buscas retos ligeramente por encima de lo que ya sabes hacer.

Pides ayuda cuando detectas que algo no funciona.

De ahí salen los buenos resultados. En forma de calificaciones académicas o en forma de ser competente trabajando.

Si has empezado el curso con dudas, no necesitas eliminarlas todas para hacerlo bien.

Las observas.

Sabes que algunas son simplemente miedo ante algo difícil.

Otras te indican que conviene ajustar tu organización, pedir ayuda, trabajar de otra manera o cambiar alguna cosa.

Y alguna puede estar avisándote de que ese camino no es para ti.

Estás aprendiendo a distinguir unas de otras. También eso forma parte de hacerse adulto.

Ya no estudias simplemente para aprobar. Estás construyendo la persona que en un futuro cercano saldrá al mercado laboral y demostrará qué sabe hacer.

Si te has reconocido en esta descripción, ya estás cultivando una forma de actuar muy valiosa.

Sabes observar, ajustar y continuar.

Y si todavía no te reconoces en todo, esto no es un reproche ni una lección. Es el retrato de una manera de avanzar que también puedes hacer tuya.

Es el momento de ser el mejor en lo tuyo que es el arranque de curso.

REFERENCIAS Y NOTAS DEL EPISODIO

Clear, J. (2020). Hábitos atómicos: Cambios pequeños, resultados extraordinarios (G. Moya, trad.). Diana.

Referencia del apartado 1: sistemas frente a objetivos, hábitos pequeños, encadenamiento de hábitos e identidad.

Csikszentmihalyi, M. (1990). Flow: The psychology of optimal experience. Harper & Row.

Referencia del apartado 2: experiencia de flow y relación entre el nivel de desafío y las habilidades. Edición en español: Fluir (Flow): Una psicología de la felicidad (N. López, trad.), Kairós.